«Grita para llenar el silencio con la historia, con su historia, la suya».
— Dulcer Chacón, La voz dormida
Debo confesar que en ningún momento pude imaginar que esta segunda campaña de Víznar daría lugar al hallazgo de casi un 50% de las mujeres que están documentadas en la zona y recibí la noticia con profunda emoción e inquietud. La intención con esta serie de tres artículos es dar a conocer toda la información que nos ayude a comprender quienes eran ellas y sus familias.
Es fácil hacerse una idea de cuál es la diferencia entre las víctimas mujeres y las víctimas hombres sabiendo que de las veintiuna mujeres asesinadas entre los días 6 y 7 solo en tres casos estaba inscrita la defunción en el Registro Civil. Del resto no había nada, con excepción de dos de las mujeres cuyos datos se recogen en sendos trabajos locales.
Si sobre las víctimas del franquismo en general ha habido un denso silencio, en el caso de las mujeres nos encontramos con un ámbito mucho menos estudiado en los casos concretos, desidia e incluso con una mitificación sin el mínimo estudio.
La participación política de las mujeres asesinadas
Una de las características que podemos observar en la elección de las mujeres asesinadas entre Víznar y Alfacar es su implicación política o sindical, algunas como veremos muy activas políticamente, y, además, se da la coincidencia de que un gran número de ellas pertenecía a los principales gremios en los que trabajaban las mujeres, las profesiones más feminizadas.
Las mujeres granadinas se dedicaban primordialmente a tres ocupaciones: servicio doméstico, al sector textil y al campo1. Son muchísimas las mujeres inscritas en el padrón de Granada que tienen como profesión la de modista o sirvienta, sin embargo “sus labores” engloba a muchas mujeres que trabajan en el campo.
De las veintiuna mujeres que conforman estos dos grupos nueve trabajan en el sector textil, tres son sirvientas, dos vendedoras, una trabaja en el sector del tabaco y cinco mujeres se dedican a “sus labores”.
De cómo ocurrió todo tenemos pocas certezas y muchas preguntas. Sabemos que detuvieron a la mayoría en sus domicilios, pero los Expedientes judiciales para la inscripción fuera de plazo de defunciones de las mujeres son muy pocos, apenas nueve de 440 que he estudiado, y dan datos muy someros.
Los encarcelamientos se produjeron en un primer momento en Torres Bermejas, pero debido a las malas condiciones en las que se encuentra se habilita el Convento de San Gregorio como nueva cárcel. Allí las presas, según cuenta Antonina Rodrigo, las rapaban, lo que coincide con información que da algún familiar y con el testimonio de Rosario Lozano, hija de Enriqueta García de la Plata, y en algunos casos maltratadas.

De las cárceles a las fosas
En el Gobierno Civil se realizaban las listas de las personas presas que debían ser conducidas a Víznar. Subían en coches, camiones o incluso el grupo más numeroso del 23 de noviembre subió, según testigos, en un autobús de la Alsina.

En principio sabemos que hubo numerosos asesinatos en la carretera entre Víznar y Alfacar siendo, según diversos testimonios, el primer grupo fusilado en Puerto Lobo el de 7 de agosto. Posteriormente, se utilizaría el Prado de la Casilla y, a partir del 24 y el 25 de agosto, los pozos de Víznar. Pero también aparecen inscritos en el Cementerio de la localidad.
Sin embargo, lo único que comunicaban a puesto de mando del sector era el número de “trajes” que iban a recibir. A partir del 14 de agosto de 1936, el capitán Nestares ordena al escribiente que recoja los datos de los reos.
“El Gobierno Civil no entrego nunca listas en Víznar, ni tampoco la Guardia Civil, y mucho menos la Comandancia Militar, ya que lo que se pretendía con los fusilamientos era que no se conocieran los reos ejecutados y crear más desconcierto”2.”
Luego las conducían a La Colonia, aunque no en todos los casos, pues a veces el traslado se hacía directamente y después salían en un vehículo hacia el Barranco donde las fusilaban.
Voy a comenzar con los días 6 y 7 de octubre que, si bien no son los primeros en los que se asesina a mujeres en la zona, sí son los primeros que se anotan y en los que los grupos de mujeres son más numerosos. Son, por lo tanto, los que posiblemente correspondan con alguna de las fosas encontradas.
Entre Víznar y Alfacar. Día 6 de octubre
Teresa y Elena Gómez Juárez
Tienen 32 y 37 años respectivamente. Viven junto a su madre, Elena, y a su hermano Rafael de 43 años, viudo. Teresa es modista, militante del PSOE y de la UGT. Participa en el grupo de Teatro Proletario con el que estrena la obra ¡¡Arriba los pobres del mundo¡¡ con una actuación en la que demuestra, según la prensa, considerable “temperamento artístico”3.
Es una de las mujeres granadinas en intervenir en las campañas electorales. En Fonelas4, Chimeneas5, Albuñol6, además de Granada, toma parte en los mítines de las campañas del año 1933 y 1936 concienciando especialmente a las mujeres de la importancia de su voto con un discurso cercano, respetuoso con la mujer rural y marcadamente feminista. En marzo de 1936 es la única mujer elegida por la agrupación socialista como suplente en la lista para las elecciones municipales7.
El periódico el Defensor de Granada recoge el día 13 de febrero el mitin de mujeres, celebrado el día anterior ante la Casa del Pueblo de Granada, y la intervención de “la modista” Teresa Gómez Juárez.
“La incorporación de la mujer a la lucha política y sindical tiene gran importancia, ya que por el número de las que estamos, superior al de los hombres, hemos de decidir la contienda.”
Según narra en una entrevista la profesora Enriqueta Barranco8, que pudo hablar con un familiar, Elena quiso acompañar a su hermana cuando la detuvieron. Fusilarían a Teresa el día 6 de octubre y a Elena al día siguiente, el 7.
Su hermano Rafael Gómez Juárez, escritor, ugetista y concejal por el Partido Socialista es detenido el día 1 de octubre cuando “estaba tendido en la cuesta Beteta del Albaicín después de intentar suicidarse cortándose las venas”9. Aparece inscrito en el libro de entierros como “recogido en las inmediaciones del Cementerio” el día 2 de octubre de 1936.

Eloísa Martin Cantal
De 19 años, de profesión modista y natural de La Malahá. Vivía con su padre Nicolás, su madre Carmen y sus hermanos Nicolás, Francisca, Ceferino y Mario Martín Cantal.
Nicolás Martin narra la detención de su hija en el expediente fuera de plazo presentado en el año 1955. Todavía hoy, diecinueve años después, asoma la perplejidad; “se la llevaron detenida desde su domicilio un grupo de seis o siete hombres el día 6 de septiembre de 1936” “el día 7 de septiembre del año 1936, meses después del alzamiento del GMN mi hija Eloísa Martin Cantal, de 15 años, soltera natural de la Malahá fue muerta por causas que el dicente ignora”. Eloísa no estaba inscrita en el registro civil.
Sin embargo, en esta declaración, no coincide ni la fecha ni la edad que consta en el padrón de 1935. Son dos las mujeres que son inscritas como fallecidas en este lugar, que podemos suponer que pudo ser un lugar conocido de ejecución.
La vinculación con la política de la familia viene a través de su hermano Nicolás Martín Cantal, albañil como su padre, y conocido ugetista que fue elegido compromisario por Granada para la elección del presidente de la República. Durante la guerra fue secretario General de las JSU y gobernador civil de Granada, exilándose al finalizar la guerra en Londres.
Tengo que decir que este es el caso que más me ha obsesionado estos años desde que encontré el expediente. Es la mujer más joven, junto con Pilar Rodríguez Acosta.
Francisca Fernández Navarro
Treinta y tres años. Estaba soltera y trabajaba como costurera en una famosa camisería de hombres. Vivía con la familia de su hermana Trinidad y sus padres en la calle Nicuesa 9. Allí la detuvieron sobre las 10 de la noche del día 2 de octubre de 1936, víctima de una falsa acusación. La llevaron al Convento de San Gregorio y, posteriormente, la fusilaron.
En el 2009 a raíz de la búsqueda de los restos de Lorca su sobrino solicita oficialmente a la Junta la exhumación, es la primera familia que realiza este trámite oficialmente para la identificación de una mujer en Víznar10.
Encarnación Estévez Martin
Tiene 24 años cuando la detienen, apenas unos días antes de cumplir los 25. Vive con su marido José Fernández Tarifa, de 31 años, y su hijo Antonio de cinco. Tanto su marido como sus hermanos son activos militantes confederales.
En mayo de 1933 se produce un registro en la casa familiar que da como resultado el hallazgo de “27 cartuchos de dinamita” en la cuna del niño, elementos para la fabricación de explosivos, además de varias armas. En un ataque de pánico, al verse envuelta en esta situación, Encarnación delata a su hermano Santiago y a otro de los implicados, Antonio Cañete. También se producirán registros en casa de su hermano Luis, donde se encuentra numeroso material explosivo. Este grupo, vinculado con las Juventudes Libertarias11, se considera el responsable de una cadena de atentados con explosivos.

José Fernández Tarifa12 es uno de los presos fugados de la Prisión Provincial de Granada13 el 2 de abril de 1934, siendo detenido en Morón de la Frontera el día 12 de ese mismo mes.
Es uno de los defensores del Albaicín cayendo herido por disparos de arma de fuego en el pecho y la pierna el día 21 falleciendo esa misma tarde14. Sera inscrito el 24 de julio.
Ideal recoge la detención de Luis Estévez el 5 de agosto de 1936, al ser denunciado por disparar contra la fuerza pública al paso de los aviones enemigos. Seria fusilado el 28 de agosto15. También seria fusilado otro hermano José Estévez, el 5 de enero de 193716, con 18 años. Residía en casa de su hermana.
Enriqueta García Plata
De 49 años está tenía, según su hija Rosario, nueve hijos, pero el censo del año 1935 solo recoge como convivientes con ella y Antonio Lozano Ordúñez, su cónyuge, de oficio zapatero, seis: Josefa, Bernardo, Carmen, Rosario, Trinidad y Concepción Lozano García.
Marta Osorio contó su historia en un artículo en el que recoge una entrevista realizada por Fernando Berenguer, en el Diario de las Palmas el 22 de octubre de 1984, a Rosario, una de las hijas de Enriqueta, que pasó su vida en los escenarios como “Charito de Granada”.
Una entrevista posterior, realizada por Marisol Ayala para La Provincia el 30 de mayo de 1989, a la que he podido acceder, concreta con algunos detalles más esta historia.
En ellas se describe a una mujer militante del Partido Comunista, que participaba en la vida política de la ciudad asistiendo a mítines y reuniones. Rosario la define como una mujer peleona y llena de generosidad que compartía todo lo que tenía con todos.
Al parecer primero fueron a por su hijo Antonio, que trabajaba en el Café Suizo, para que les diera la dirección de su madre, al negarse a ello debieron golpearle ya que, según relata Rosario, sufrió un derrame en los ojos que le provocaría una ceguera posteriormente.
En ambas entrevistas se dice que fue un grupo de falangistas el que llevo a cabo la detención de Enriqueta. De hecho, en la segunda entrevista Rosario declara que “la rabia y el dolor los llevo aquí dentro, en mi corazón porque esa noche, y por culpa de los falangistas, la miseria y el hambre entraron por la puerta de mi casa.”
Durante la detención, les dijo a sus hijos: “No os preocupéis, mis hijos, que vuelvo.” Ellos, al enterarse de que estaba en el Convento de San Gregorio, se acercaron a verla: “iba en una fila con las otras presas que estaban en capilla.” Pero, en la segunda entrevista, Rosario da un dato más y es que a su madre. Además de raparla, tenía la cara hinchada porque la habían golpeado “y estaban como en otro mundo.”
«Mi madre tenía puesto un vestido azul marino con unos lunares blancos, todos los hermanos nos echamos a llorar cuando vimos los fusiles de los guardias».
Después de la guerra llegaron muchas dificultades a una casa repleta de niños y con un padre enfermo. Las dos entrevistas a Rosario son un relato terrible de penalidades, trabajo y sufrimientos de los que esta mujer no se pudo librar ni en la vejez sumida en la pobreza.
Josefa Puertas Salinas
Tenía 23 años, sastra, era natural de Granada y vivía con su madre Teodora y su hermano Antonio de 16 años17. Solo sabemos que Antonio se enrola en las milicias de FET de las JONS y posteriormente como soldado en Regimiento de Infantería número 3 de Badajoz, siendo juzgado dos veces en Consejo de Guerra por intento de deserción, la primera en plena guerra le costara un recargo en el servicio de cuatro años, la segunda en 1940, la condena a dos años de cárcel “militar correccional”18.
María Delgado Zapata
Tenía 40 años y trabajaba como sirvienta para mantener a su familia. Vivía con sus dos hijos, Concepción y Francisco de la Rosa Delgado (de 11 y 7 años) y un familiar, Miguel, del que no aparecen los apellidos. La habían multado el 8 de julio de 1928 por blasfemar contra la Virgen de las Angustias19, en un episodio muy publicitado en los medios locales.
Ana Estévez Flores
De 31 años, era una modista natural de Almuñécar. Viva con su madre Teresa, viuda, que trabajaba de portera.
Ascensión Garrido Jaime
Tiene 31 años y trabaja como bordadora. Vivía con su padre, Antonio, viudo, su abuela Encarnación y sus hermanos Francisca, Antonio, Miguel y Constancia.
Ascensión Collantes Rosillo
Veinticinco 25 años. Es soltera y trabaja como tejedora, es natural de Lanjarón. Vivía con su padre Francisco y su hermano José.
Candelaria Reyes Martínez
De 29 años, trabaja como sirvienta y es natural de Granada. Está casada con José Rodríguez Ávila y no tienen hijos.
Notas
- Alarcón Caballero, J. A. (1990). El movimiento obrero en Granada en la II República (1931-1936). Diputación Provincial de Granada. ↩︎
- Molina Fajardo, F. (2012). García Lorca y Víznar. Memorias del general Nestares (p. 244). Ultramarina. ↩︎
- El Defensor de Granada. (24 de julio de 1934). La velada en el Teatro-Circo París. ¡Arriba los pobres del mundo! p. 3. ↩︎
- El Defensor de Granada. (12 de noviembre de 1933). La propaganda electoral en la provincia. p. 3. ↩︎
- El Defensor de Granada. (11 de febrero de 1936). El domingo se celebraron numerosos actos del Bloque Popular en los pueblos de la provincia. p. 5. ↩︎
- El Defensor de Granada. (14 de febrero de 1936). Ante el 16 de febrero. p. 1. ↩︎
- El Defensor de Granada. (24 de marzo de 1936). Las elecciones municipales. p. 1. ↩︎
- Ideal. (12 de octubre de 2008). ↩︎
- Ideal. (2 de octubre de 1936). ↩︎
- Ideal. (30 de noviembre de 2009). ↩︎
- Alarcón Caballero, El movimiento obrero en Granada en la II República (1931-1936), p. 284. ↩︎
- Gil Bracero, R., & Brenes Sánchez, M. I. (2009). Jaque a la República (p. 518). Ediciones Osuna. ↩︎
- El Defensor de Granada. (3 de abril de 1934). Una evasión de reclusos en la prisión provincial. p. 5. ↩︎
- Archivo de la Diputación de Granada. (1936). Libro de Heridos. ↩︎
- Gil Bracero y Brenes Sánchez, Jaque a la República, p. 504. ↩︎
- Gil Bracero y Brenes Sánchez, Jaque a la República, p. 504. ↩︎
- En este caso, la edad que consta en el Padrón es errónea, corrigiéndose tras encontrar el Expediente de Responsabilidades Políticas. ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. Expediente de Responsabilidades Políticas de Antonio Puertas Salinas. ↩︎
- El Defensor de Granada. (10 de julio de 1928). ↩︎






