A lo largo de estos tres artículos he tratado de contar quiénes eran las 39 mujeres que un día fueron asesinadas en los parajes entre Víznar y Alfacar, muchas de ellas pioneras del feminismo y de la política, que pagaron con sus vidas no encajar en los estereotipos asignados a la mujer en el nuevo régimen. Esta es una investigación viva de la que sigo recabando nuevos datos de interés y en la que espero ir cerrando más historias.
Estas mujeres de la clase trabajadora, asesinadas y hechas desaparecer los primeros días del golpe de Estado, son en su inmensa mayoría, vecinas de Granada. No deja de ser paradójico que mujeres que han acaparado tantos titulares fueran absolutas desconocidas, mientras se ha gastado tanto tiempo y recursos en otras cuestiones.
No quiero terminar esta serie sin referirme a un pilar fundamental de mi trabajo y del trabajo en memoria: las familias y su lucha. Creo que las palabras de María José Sánchez Suarez, sobrina nieta de Rosario Fregenal, recogidas en el trabajo de Francisco Carrión Jiménez1, sociólogo del proyecto del Barranco de Víznar, resumen el sentir de muchas de ellas.
“(Rosario Fregenal) tenía mucho genio. Vaya, genio, mucho carácter y mucha fuerza. Y eso también me lo han transmitido a mí, la lucha, las ganas de que se haga justicia. Ya te he explicado antes que, en todas, o en muchas familias, o en la mía, como yo lo viví tanto, sufrí tanto y vi tantas lágrimas y compartí tantas lágrimas con ella, le prometí, porque una de sus grandes penas, de las dos, era morirse sin encontrar a su hermana. Sin que su hermana tuviera un entierro digno y que se hiciera justicia. (..) yo soy la encargada de hacer eso. (..)”
Entre Víznar y Alfacar: 2 de noviembre
Concha Pertíñez Tabasco
Tiene 44 años2 cuando estalla el golpe. Se dedicaba a la venta ambulante de tejidos, dicen que siempre fiaba a quienes lo necesitaban. Pertenencia a una familia de ocho hermanos de la localidad de Santafé, Manuel, su marido, trabajaba en la fábrica de harinas. Tenía una hija y un hijo.
Desde el año 1931 ya preside la Sociedad Femenina de la localidad3. En enero de 1933 se celebra una recepción en el hotel Washington Irving a Don Fernando de los Ríos como ministro de Instrucción pública y Bellas Artes. Concepción Pertiñez forma parte del grupo de personalidades que asisten a la recepción como presidenta de la Agrupación Socialista Feminista de Santa Fe4, junto con el alcalde Enrique Muñoz Arévalo5.
Participa también en el acto de reposición de este como alcalde el 20 de febrero de 1936 al que asiste también Don Fernando de los ríos.
“(..) desde el balcón del ayuntamiento la propagandista Concha Pertiñez, alentando a las mujeres de Santafé a usar de sus derechos para obtener el mejoramiento de sus hogares, recordándoles el hambre y la persecución de que habían sido objeto”.
He podido contactar con su sobrino, Gerardo Pertiñez, y reconstruir una parte de esta historia gracias a la investigación de Agustín Jiménez.
“A Concha, fueron los Guardias de Asalto a buscarla a su casa, le raparon el pelo, le untaron la cabeza con aceite de ricino y la pasearon por la calle Real del pueblo, se la llevaron y la fusilaron. Su hijo Manuel (que entonces tendría unos 10 años) fue llorando al señor cura para que mediara”.
Juan Pertiñez, padre de Gerardo y policía municipal, logrará pasar a zona republicana donde se integrará en el Batallón Granada-Loja, que formaría parte de la 51 Brigada Mixta del Ejército Republicano, llegando a alcanzar el grado de capitán. Será detenido tras la guerra y encarcelado, siendo condenado a 12 años de cárcel6.

Encarna recoge el testimonio de su padre en referencia a los hermanos: “Cuenta mi padre que el guarda del Cortijo de Santa Teresa de la población llamo por teléfono a la Guardia de Asalto para decirles que los rojos estaban en el “Salado” (una zona de meriendas en el campo) llegaron y se liaron a tiros con ellos. A Manuel le hirieron en la pierna y no pudo huir.”
Ingresa en el Hospital de San Juan de Dios el día 22 de septiembre7 de donde saldrá para ser fusilado. Pedro es detenido tras confundir un coche de la guardia de asalto con tropas leales a la República y gritar “ya están aquí los nuestros”. Será fusilado el 23 de octubre8 de 1936.
Concepción Pertiñez Tabasco tiene un pequeño callejón que la recuerda en su pueblo, sin embargo, pocos conocen quién fue esta grandísima mujer que desde una modesta condición social lucho por todas nosotras.
Rosario Fregenal Piñar
Nació en Granada, el 18 de febrero de 1891 y fue una modista reconocida que trabajó con la hermana de Falla. Mujer inquieta además de ser una republicana convencida y activa políticamente, fue formándose a base de diversas lecturas. Rosario leía a su padre, un hombre con conciencia política que había luchado muy duramente para cambiar la vida de sus siete hijas e hijos.
La detienen dos veces y, en la segunda (según relata su hermana Pepa a Eduardo Molina Fajardo) entre los días 11 y 12 de septiembre, se produjo un altercado en el que la madre de Rosario fue empujada al suelo. Las mujeres de la familia hicieron todo lo posible para evitar algo que sabían que no acabaría bien.

Trasladada a la cárcel convento de San Gregorio paso en ella siete semanas. Su sobrina Amelia Suarez y su cuñada le llevan la comida, sin que en ningún momento pudieran llegar a tener contacto con ella. Es a la niña a la que comunican que la habían “pasado a Víznar” que como dice Pepa “era como decirnos que la habían llevado para no volver más.”
De Rosario se ha hablado mucho; desde Eduardo Molina Fajardo, pasando por Francisco Gil Craviotto y recientemente Antonina Rodrigo en “Mujeres represaliadas en la provincia de Granada”. La entrevista a Pepa Fregenal sigue siendo sobrecogedora.
“Nosotros hemos tenido la fotografía de toda mi familia con el cuadro de la bandera republicana en el despacho que había delante del probador. Nunca hemos renunciado a nuestras ideas, que eran las de mi padre.9”
Milagro Almenara Pérez
De 36 años, soltera, farmacéutica, natural de Santander y vecina de Granada con domicilio en la calle Botica nº1. Milagro, según recoge el investigador Gabriel Pozo en “Milagro Almenara Pérez, la boticaria ‘roja y feminista’ asesinada entre Víznar y Alfacar”, fue una estudiante brillantísima, a pesar de las dificultades de su vida, y participó en la asociación Juventud Universitaria Feminista, próxima al Partido Socialista. Según recoge este mismo artículo, fue detenida el 23 de septiembre de 1936 y trasladada al Convento de San Gregorio.
“De profesión social modesta, la encartada era una extrema izquierdista socialista y comunista, de cuyas ideas hizo intensa propaganda (..) falleció a principios del glorioso movimiento nacional”10.
Sobre los bienes, informan las autoridades que era dueña de una botica, cuyos medicamentos se trasladan al Hospital Militar, mientras que los enseres se subastan hasta en tres ocasiones al quedar las subastas desiertas.
Rosa Segura Calero
Era vecina de Santafé y tenía 34 años. Solo sabemos además de ella fueron fusilados sus hermanos Laureano11, el 11 de septiembre de 1936 y Manuel Segura Calero12 el 12 de agosto de 1936.
Entre Víznar y Alfacar: 5 de noviembre
Carmen Acuña Gutiérrez de Tovar
Tiene 41 años en 1936 y una hija, Carmen Herrerías Acuña, de un primer matrimonio. En segundas nupcias se casa con Juan Aragón Calvo, que tiene también dos hijos, Nicolás y Manuel Aragón Rosales. Proceden de Alhama, de donde habían llegado a la capital en 1932.
Carmen Acuña es la única mujer que aparece en el II Congreso Provincial de la Unión General de Trabajadores13, que tiene lugar en Granada el 27 de noviembre de 1931, representando a la sección femenina del sindicato en Alhama con 508 afiliadas. El segundo apellido aparece en esta noticia de forma incorrecta. Sin embargo, en los libros que tratan de este congreso, y a pesar de ser la única mujer nombrada en la noticia, no aparece, estando como borrada del acontecimiento.
Será interventora14 en la repetición electoral de mayo de 1936, una de las primeras y escasas mujeres que ejercen esta función, y entre las que hay varias fusiladas.

Estela Comba López Grande
De 31 años, madre de María Bernarda de catorce años, estaba casada con el periodista deportivo Eufrasio Martínez Martínez, miembro del Partido Comunista desde 193315 y de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética.
En un artículo de Ideal del año 1985 José Luis Entrala, el primero en investigar y glosar la figura de Eufrasio Martínez, comenta que Estela era una mujer guapísima, pero era mucho más que eso. Según me relató su sobrino, Antonio Martínez Maldonado, era una mujer comprometida políticamente que “levantaba el puño en alto”. Cuando estalla el golpe, Eufrasio Martínez se encuentra en la Olimpiada Popular de Barcelona por lo que Estela y su hija se encontraban solas en casa. Detenida, se le conduce, como al resto de las mujeres, al Convento de San Gregorio y fusilada en Víznar.
Estela es inscrita en el Registro Civil de Granada por su hija, María Bernarda Martínez Comba, en 1951. Declara que “convivió con su madre, Doña Estela Comba López-Grande, en esta capital en Almona Vieja del Picón número uno, hasta el fallecimiento de su madre, el cual ocurrió a finales del mes de octubre del año 193616.” Es posible que esta fecha sea la de su detención, ya que luego se afirma en el expediente, tanto en el escrito de Bernarda como en los de los testigos, que fue fusilada el 6 de octubre.
Los hermanos de Estela eran muy conocidos en los ambientes políticos granadinos. Julio Comba López era miembro del PSOE y secretario de la Cooperativa Popular de la UGT de Granada17. Durante la guerra, llegó a ser director jefe de artillería en Valencia y Subsecretario de Armamento en Gerona. Salió en el Mexique en 1939, junto a su mujer, rumbo al exilio en México. El 27 de julio detienen a Mario, conductor de autobús, fusilado el 17 de septiembre en Víznar, en el mismo lugar que su hermana, tenía 26 años. Raúl Comba será fusilado en el Cementerio de Granada el 11 de septiembre de 1936 con 29 años18.
Eufrasio rehará su vida volviendo a casarse, y se integrará en la 78 Brigada Mixta19 establecida en el sector de Bogarre, Granada. Es allí donde fallece en combate, en marzo de 1938.
Blanca Lozano Villaverde
De 48 años era estanquera y estaba casada con Francisco Gálvez Peralta. Tenían tres hijos: Manuel, César y José.
Francisco fue el último alcalde republicano de Lanjarón. Sobre Blanca, según recoge el libro Muerte, dolor, silencio. Lanjarón 1931-1945, los testigos declaran que “figuraba entre los socios de la Casa del Pueblo agrupación socialista “La Unión”, fomentando el Centro femenino”. En su expediente de responsabilidades políticas abundan en el ideario franquista de la mujer revolucionaria, “fue una que aspiraba a cargo de “LA PASIONARIA.”
A Blanca Lozano, una vez en la cárcel en Granada, la trasladaron al hospital por una dolencia y, posteriormente, fusilada. A su marido Francisco y a su hijo Manuel los fusilarán el 25 de agosto en el cementerio de Granada. José Lozano Píñar y Antonio Lozano Villaverde también serán asesinados, sin que se sepa exactamente el lugar.
Pero sin duda, lo más difícil de contar de toda esta historia es el apuñalamiento de César, de 14 años, por parte de un grupo de vecinos del pueblo a plena luz del día. Solo sobrevivió José, sordomudo.
“(…) Cuando miro a la parte de mi familia destrozada por la Guerra, en mi árbol genealógico hay una rama donde solo quedan mujeres con dolor: María Villaverde, la bisabuela; Paca la Paloma, la abuela; y Antonia Lozano, la madre (…)”.
Paco Luis Álvarez Lozano.
“(…) Cuando miro a la parte de mi familia destrozada por la Guerra, en mi árbol genealógico hay una rama donde solo quedan mujeres con dolor: María Villaverde, la bisabuela; Paca la Paloma, la abuela; y Antonia Lozano, la madre (…)”.
Paco Luis Álvarez Lozano.
Ramona Carrillo Campos
Era natural y vecina de Moclín y tenía 39 años, según consta en su partida de nacimiento (que debo a la búsqueda en el registro realizada por Lola Moreno Baena, José Antonio Sánchez Garrido y Lola Jaime López).
Sobre Concepción Muñoz Espigares de Baza no tengo ningún dato.
Las primeras mujeres
Los primeros fusilamientos de mujeres en la zona vienen recogidos en el testimonio que Joaquín Espigares que recoge Eduardo Molina Fajardo.
“También en los primeros momentos hubo un grupo de mujeres, entre los que se encontraba la Zapatera, Agustina González, Carmela la de los pajaritos y dos jóvenes que tenían una pensión en la calle Mesones.”
Carmen Rodríguez Parra, Carmela la de los pajaritos o Madre Carmela
Es una mujer mítica dentro del anarquismo. Es la profesora Enriqueta Barranco la que, por primera vez, pone nombre a Carmela, a través de del testimonio de Julio Belda.
Lo cierto es que aparece tanto en el Censo de 1932 como en el Padrón Municipal de habitantes de 1935 como vecina de la calle Elvira, número 40-42 bajo. Es el historiador Francisco José Fernández Andújar, experto en CNT de Granada, quien me confirma que hay un testimonio20 que sitúa precisamente en la calle Elvira tras el Banco de España el famoso bar de Carmela, lo cual coincide con la ubicación del domicilio de esta en el padrón.

Carmen Rodríguez tenía 52 años, era madre de una niña de 10 años, Carmen. Regentaba, junto a su marido, Antonio López Capel21, el famoso local centro de la vida del anarcosindicalismo granadino. En él se da refugio, cobijo, sirve de centro de reunión y se alimenta a quienes lo necesitan.

Recoge Francisco J. Fernández Andújar, en su tesis22, las palabras de Federica Montseny en su viaje por Andalucía, en 1932, sobre su visita a la Taberna de Carmela:
“Después de corretear por Granada, nos dirigimos a casa de Carmela. Es ésta ‘La Tranquilidad’ de Granada. Allí van a tomar café todos los compañeros y allí se encuentran todos, los días festivos normales. En casa de Carmela -excelente mujer que, junto con su marido, es el refugio y el amparo de todos los compañeros que caen en Granada sin recursos- encontramos a la compañera de Donato, aún como embrutecida por el bárbaro golpe sufrido”.
La situación en la que discurren las elecciones de febrero de 1936 hace que la CNT decida participar en favor del Frente Popular, siendo una de las oficinas electorales del Partido Socialista situada en la calle Elvira 42. Carmen Rodríguez ejercerá de interventora, siendo una de las primeras en Granada en la repetición de las elecciones el 3 de mayo de 1936.
Carmen Rodríguez aparece en el Bando del Gobierno Militar de Granada sobre intervención de bienes, publicado en el BOP el 23 de octubre de 1936, en el que se incluyen a otras mujeres asesinadas en Víznar, como Gretel Alder, Milagros Almenara y Teresa y Elena Gómez,
Su asesinato se recoge por Morales Guzmán como un apuñalamiento, según señala Francisco J. Fernández Andújar, que tiene en su trabajo una amplia investigación sobre acontecimientos en los que la Taberna de Carmela tiene un importante protagonismo.
Agustina González López
Nació en Granada en 1891. Escritora y pensadora, fue una mujer libre que se cultivó en la teosofía y el humanismo. Se presentó como candidata en las elecciones de 1933 por el partido Entero Humanista, contando con el aval de Alejandro Otero y Rafael García-Duarte. Fue una de las primeras mujeres represaliadas económicamente en Granada, condenada a pagar una multa de 8.000 pesetas.
Es asesinada, según su inscripción fuera de plazo, el día 15 de agosto de 1936. Su sobrina, secretaria del Centro Artístico recibió la noticia. Este es el día que nos sirve de guía para situar la fecha de fusilamiento del grupo.
Para comprender su figura es necesario leer tanto a la escritora Antonina Rodrigo, en Mujeres represaliadas en la provincia de Granada, como a la profesora Enriqueta Barranco, con un libro imprescindible: Agustina González López (1891-1936) espiritista, teósofa, escritora y política.
No sabemos quiénes son las dos mujeres a las que se refieren como “las jóvenes que tenían una pensión en la calle mesones.”


Mujeres fusiladas de El Fargue
En el año 2003, en el programa línea 900, se realizan dos reportajes con el título Lorca y los paseados con Viznar, son los reportajes número 333 y 334. En él aparecen los nombres de 50 personas trabajadoras de El Fargue que, según información recogida en un trabajo de campo, las asesinaron en la zona entre Víznar y Alfacar. De esta y otras fuentes hice un cribado, descartando distintos tipos de casuística; fusilados entre Viznar y Alfacar, el Cementerio, huidos, muertos en combate. Entre ellos, tres mujeres sobre las que, desde distintas fuentes, se da por hecho su fusilamiento, entre Víznar y Alfacar.
Francisca Gámez Sánchez
De 51 años, viuda y madre de una hija. Natural de Cogollos Vega, vivía en El Fargue, donde prestaba sus servicios como telefonista en la central de esta barriada. Según los testigos, que declaran en su expediente fuera de plazo, “un día fue detenida y hasta el día de la fecha no se ha vuelto a saber de ella, aunque, por conversaciones oídas, la misma fue fusilada en la carretera de Viznar” 23.
Es acusada de sostener “conferencias con individuos que conspiraban contra el ejército una vez declarado el estado de guerra”, en su expediente de responsabilidades políticas24. El mismo expediente la califica como “marxista acérrima” y perteneciente al Frente Popular. Confirma su fusilamiento: “fue pasada por las armas en los primeros días del Glorioso Movimiento.”
María Espinar Gámez
De 27 años, trabajaba como cocinera. Vivía con su madre, Clotilde Gámez Sánchez, hermana de la también fusilada Francisca Gámez, y con cuatro hermanos. Se le acusa de recaudar para el Socorro Rojo Internacional y militar en el Partido Socialista. Su expediente de Responsabilidades Políticas confirma su fusilamiento.
“Según informes adquiridos la individua comprendida en el presente oficio fue condenada a la última pena y ejecutada, no reconociéndose bienes de ninguna clase en esta barriada del Fargue25”.
Trinidad Guijarro Gómez
Tiene 26 años y trabaja de polvorista en la Fábrica de Pólvoras de El Fargue. Vive en casa de su hermana, Natividad, y su cuñado Cayetano Esturla Ruiz, junto con los hijos de la pareja; Natividad, Cayetano, Juan y Pilar Esturla Guijarro.
Cuenta su familia que Trinidad era una mujer culta y preparada para esa época, como el resto de sus hermanos. También, militante socialista y responsable de la caja de resistencia y del Socorro Rojo. Participó en la entrega de un ramo de flores a Fernando de los Ríos, en una visita que este realizó a El Fargue.

En los informes se le “acusa” de ser recaudadora del Socorro Rojo Internacional, formar parte del Frente Popular y definida como mujer de ideas “disolventes.”
“Como elemento extremista y aun cuando no consta que haya estado afiliada a ningún partido político, era muy conocida en la barriada de El Fargue por sus ideas contra el orden y la sociedad”26.
El informe de la Guardia Civil, de febrero de 1942, confirma su fusilamiento sin indicar fecha ni lugar: “el individuo comprendido en el presente oficio fue condenado a la última pena y fue ejecutado, no reconociéndose bienes ningunos en esta barriada.”
Sin embargo, Emilio Gómez, primo de Trini, me contó hace un tiempo, cuando comencé la investigación, algo que ocurrió antes de su muerte y que nos repitió en una entrevista posterior27. Al parecer, una señora mayor le narró hace unos años qué había pasado con su prima. A Trinidad intentaron violarla y se resistió.
“Aquí. Aquí en las colonias. Y bueno, la mujer se resistió allí, y como se resistió, pues le cortaron el cuello. Le cortaron el cuello. Yo ya no sé si murió desangrada aquí o medio muerta se la llevaron allí y la remataron. Eso ya no lo sé.”
Patrocinio Salcedo Salazar
Patrocinio figura en una de las placas del barranco. Junto a ella, tres hombres: Diego Machado Granados, secretario del Ayuntamiento de Granada (del que ya hablaremos más en profundidad en un próximo artículo y que fue fusilado el 7 de agosto), José Pérez Muñoz, natural de Íllora (registrado en Víznar como fusilado el 14 de septiembre de 1936) y, finalmente, Hipólito Estepa Rodríguez, vecino de Albolote, que fue sacado de su casa y encarcelado sin que la familia supiera nada de él a partir del día 17 de enero de 1937, según recoge su expediente fuera de plazo.
El porqué de esta placa de personas tan distintas y asesinadas en fechas distantes es uno de los misterios que nos toca resolver.

Margarete Alder Reim, la mujer judía fusilada en Víznar
De 27 años era natural de Berlín. Vivía en Granada en casa del matrimonio formado por Salvador Vila Hernández y de Gerda Leindörfer Labin, amiga de la infancia, el hijo de ambos (Ángel) y Rodolfo, hermano de Gerda.
El 23 de octubre de 1936 aparece en el Boletín Oficial de la Provincia un bando sobre intervención de bienes, en el que figuran diversas personalidades y entidades, y en la que solo se encuentran los nombres de nueve mujeres, entre ellas “Margarita Alder.”
Aquí, al parecer, trabajó en la academia de idiomas Berlitz y entabló una relación con Alfredo Rodríguez Orgaz, Arquitecto Municipal y socialista, con el que trata de huir de Granada al estallar el golpe, pero será detenida. Pasó varios días en la cárcel siendo después trasladada a Víznar. Según se relata en el libro de Eduardo Molina Fajardo, en La Colonia: “Hubo una mujer, no sé si austriaca, vienesa, de la Escuela de Berlioz, con un gran perro. Escultural y sana. Probablemente sería una espía”. Y allí la fusilaron.

Mercedes del Amo publicó recientemente un artículo, “Gerda Leimdörfer y Gretel Adler: huir de la Alemania nazi para hallar el terror en la Granada franquista” en el que podrás conocer la historia completa, pero sobre todo es autora de uno de los libros necesarios para entender la represión en Granada: Salvador Vila, el Rector asesinado en Viznar.
“Era una chica joven, rubia, llamativa, culta (..)”

Sin Archivos no hay memoria. Gracias al Archivo de la Real Chancillería de Granada, Archivo de la Diputación de Granada, Archivo Municipal de Granada y a la Biblioteca de Andalucía
Notas
- Trabajo de Francisco de Asís Carrión Jiménez, sociólogo en el proyecto “Barranco de Víznar lugar de memoria”, financiado por el Ministerio de la Presidencia, relaciones con las Cortes y Memoria democrática. Las entrevistas se efectuaron por Francisco Carrión y miembros de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (Silvia González). ↩︎
- Archivo de la Diputación de Granada. (1932). Censo electoral de 1932 de Santafé. ↩︎
- El Defensor de Granada. (27 de noviembre de 1931). De los sucesos de Gabia Grande. ↩︎
- El Defensor de Granada. (18 de enero de 1933). ↩︎
- Enrique Muñoz Arévalo, comerciante, socialista, alcalde de Santafé-el Jau fusilado el 15 de agosto de 1936 en Víznar. ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. (1940). Expediente de Responsabilidades Políticas de Juan Pertiñez Tabasco: Testimonio de condena de la causa 1.247/1940 [Documento parcialmente ilegible]. ↩︎
- Archivo de la Diputación de Granada. (1936). Libro registro de ingreso de hombres y mujeres en el Hospital de San Juan de Dios. ↩︎
- Gil Bracero, R., & Brenes Sánchez, M. I. (2009). Jaque a la República. Ediciones Osuna. ↩︎
- Molina Fajardo, E. (1983). Los últimos días de García Lorca (pp. 160-161). Editorial Almuzara. ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. (s.f.). Expediente de Responsabilidades Políticas de Milagro Almenara Pérez. ↩︎
- Gil Bracero y Brenes Sánchez, Jaque a la República, p. 758. ↩︎
- Gil Bracero y Brenes Sánchez, Jaque a la República, p. 758. La fecha del 29 de agosto corresponde al orden de inscripción, pero la fecha real del fusilamiento indicada en el documento es el 12 de agosto. ↩︎
- El Defensor de Granada. (27 de noviembre de 1931). El Congreso de la Federación Provincial de la Unión General de Trabajadores. ↩︎
- Listado elaborado por Mari Luz Barrios y Silvia Gonzalez a partir de los “talones para el presidente de mesa”, recogidos en el Archivo de la Diputación de Granada. ↩︎
- Alarcón Caballero, J. A. (1990). El movimiento obrero en Granada en la II República (1931-1936). Diputación Provincial de Granada. ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. (s.f.). Expediente fuera de plazo de Estela Comba López-Grande. ↩︎
- El Defensor de Granada. (2 de julio de 1933). Cooperativa popular de la U.G.T. ↩︎
- Gil Bracero y Brenes Sánchez, Jaque a la República, p. 484. ↩︎
- En el sitio web de la Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores ↩︎
- Molina Fajardo, E. (1983). Los últimos días de García Lorca (p. 210). Editorial Almuzara. ↩︎
- En el Censo de Granada de 1932 aparece como “Capeli”. ↩︎
- Fernández Andújar, F. J. (2021). De la teoría a la práctica: Historia e ideología del anarquismo en Granada 1870-1939 (Tesis doctoral, Universidad de Granada). [Enlace a la tesis]. ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. Expediente fuera de plazo de Francisca Gámez Sánchez (35017/08). ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. Expediente de Responsabilidades Políticas de Francisca Gámez Sánchez. ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. Expediente de Responsabilidades Políticas de María Espinar Gámez. ↩︎
- Archivo de la Real Chancillería de Granada. Expediente de Responsabilidades Políticas de Trinidad Guijarro. ↩︎
- Trabajo de Francisco de Asís Carrión Jiménez, sociólogo en el proyecto “Barranco de Víznar lugar de memoria”, financiado por el Ministerio de la Presidencia, relaciones con las Cortes y Memoria democrática. Las entrevistas se llevaron a cabo por Francisco Carrión y miembros de la AGRMH (Silvia González, Rafael Gil). ↩︎






